
Me encantaría que las cosas siempre salieran bien. Que hoy por hoy las cosas que me faltan para avanzar las tuviese al alcance de la mano. Porque sí, quiero avanzar, quiero crecer y que él se sienta orgulloso.
¿Qué he cambiado? Sí mucho. Para algunos, sólo físicamente. Creo que sólo yo soy consciente de que he cambiado también psíquicamente. Aún recuerdo los encierros en mi habitación llorando a pleno llanto deseándome lo peor a mi misma y compadeciéndome... Pobre Lili, pobre.
No sé que pasó en mi vida para que aquella estúpida dejara de llorar y enfrentara la vida. Quién me enseñó a apretar los dientes y a tirar para delante sobretodo en los peores momentos. Aunque a veces, en esos momentos, creo que no es que sea valiente, sino que no me queda de otra que hacerlo así. Quizás ni siquiera haya alguien que se haya percatado de ello. Que puede que crean que no pienso, que vivo el día a día y que paso de todo. O tal vez él único que se haya percatado, guarde en silencio el secreto. Tal vez el mismo hombre, que sin darme cuenta, me enseñó todo lo que soy ahora. Porque hoy alzó la voz desde su silencio retenido, y para mi sorpresa, sus palabras no iban destinadas a mi. ¿Será entonces que voy bien encaminada, y que el único que se ha dado cuenta de lo que callo es la persona que menos hubiese esperado? Al fin y al cabo, él es él ¿no? La persona que desde que nací me ha enseñado el mundo y cómo afrontarlo, eso sí, de unos años para acá, de una manera en la que no me percaté.
"La vida es una escalera, debes subirla escalón a escalón, porque si intentas saltar varios a la vez, puedes tropezarte y caerte"

1 comentario:
No mires atrás.
No escapes.
No pierdas la fe.
No huyas.
...
Es solo la vida!
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